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Presentación de Declaración Jurada Anual 2015
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La ley de promoción del arrendamiento decretada recientemente crea un marco para formalizar el mercado de alquileres. Esta norma define tres escenarios: el alquiler como tal; y dos modalidades con opción de compra final de la vivienda habitada: el alquiler-venta y el leasing inmobiliario.

Cuando el inquilino decida comprar la vivienda y elija hacerlo mediante un crédito hipotecario –porque ya tendrá un historial de cumplimiento que mejore su evaluación– deberá cumplir, como ocurre siempre en este caso, con el pago de una cuota inicial.

El esquema del alquiler-venta aplicará el efecto de la depreciación del inmueble, que sería de 10% tras dos años de alquiler, estimó el Fondo Mivivienda. El usuario se beneficiará pues el precio de compra se pactará al empezar el alquiler.

Si bien el porcentaje de la depreciación lo definirá el mercado, estimó que este será de alrededor del 10% del valor de la vivienda en dos años. Este será el tiempo mínimo que una persona sin acceso a un crédito hipotecario deberá alquilar el inmueble para demostrar su capacidad de pago y obtener el crédito que le permita comprar la vivienda. Todo ello dentro del esquema alquiler-venta.

También habrá la opción de tomar una vivienda por leasing inmobiliario, pagando por el alquiler a un banco. Aunque en este escenario, se podría solicitar una prima por leasing al inicio del contrato.

El leasing inmobiliario es un contrato a largo plazo y se gestiona a través de una entidad del sistema financiero. Esta es propietaria del inmueble y cede su uso al inquilino por un tiempo determinado entre ambos y además le cede el derecho de concretar la compra al final del contrato pagando un precio mucho menor. Este precio final dependerá del monto de las cuotas y del tiempo en que se financie.

Sin embargo, para una misma propiedad, la cuota de un leasing sería menor que si se tomara un crédito hipotecario. El perfil crediticio del cliente definirá que opción es la mejor para él. En el camino tendrá la alternativa de negociar con el banco el paso de la modalidad de leasing a la de hipotecario.

Para el caso del leasing inmobiliario, el decreto legislativo dice que el banco como dueño del inmueble cede su uso a un inquilino quien tendrá la opción de compra por un valor pactado previamente, pero no señala que se deje de pagar la cuota inicial.

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